top of page
Buscar

Rap Kichwa: Cuando el Runa Shimi se adueña del beat para cantar la calle, la memoria y la resistencia


El Kichwa junto al español y la lengua shuar son uno de los idiomas ancestrales más hablados en el Ecuador y es parte de las lenguas oficiales de acuerdo con el Articulo 2 de la Constitución de la República. Pero, llega un momento en que una lengua deja de ser algo que se habla y se transforma en parte de una estética, un sonido que lleva una bandera. Eso es, en cierta medida lo que está pasando con el rap Kichwa, conocido como rap shimi o etno rap. En Ecuador al parecen haberse encontrado, por un lado, un movimiento cultural, global y urbano con formas de una cosmovisión ancestral para producir música que no pide permiso. En lugar de escoger “modernidad” o “tradición”, el rap kichwa mezcla ambas: la memoria y el corazón de una lengua y el hip hop como su amplificador. Es un fenómeno que no nace del azar ni del capricho; por el contrario, se sostiene sobre una afinidad histórica: el rap tuvo su origen en los sectores marginales, como altavoz de comunidades marcadas por la exclusión, la desigualdad y el racismo. Y este es el puente: varios jóvenes indígenas se pueden reflejar y reconocer en esa genealogía de la lucha. Y esto no se trata de que copien una expresión o movimiento extranjero, sino porque comparten condiciones sociales similares y, por tanto, entienden la música rap como un arma o herramienta legítima para decir: aquí seguimos. 

La disputa de lo político desde el sonido

En las últimas décadas el mercado y la industria de la música configuraron y aire de “cool” a sonidos provenientes del rap y el hip hop. Decenas de marcas y publicidad persiguieron el aura de autenticidad, calle y rebeldía que proyecta este género musical. Sin embargo, esta persecución por parte del marketing comercial es también una forma de apropiación cultural cuando la estética de la resistencia se convierte en un producto de consumo “cool” sin hacer ni una mención a las condiciones sociales que lo generaron.

En este escenario surge el rap Kichwa como una alternativa a la lógica de la industria musical porque lo “cool” no es la pose, la ropa o la cantidad de videoclips modernos que circulan en la red. Es lengua y a la vez territorio, es una afirmación que rompe con las miradas exóticas, no es un folclore urbano sino política cultural viva.

Nuevos ensambles musicales: Tecnologías digitales e instrumentos ancestrales

El rap Kichwa no es sólo música en otro idioma, uno de los rasgos o características mas sobresalientes es la mezcla, el ensamble de sonidos que converge a rondadores, pingullos, kenas y demás sonidos andinos con herramientas del hip hop como el sampler, el scratch y las cajas de ritmo.

Esta fusión no sólo es decorativa, es parte del mensaje donde lo moderno y digital no se antepone a los ancestral, ni lo desaparece, sino que lo redefine. Los beats de la caja no borran la memoria, la traen al presente, en vez de encerrar lo indígena a sólo lo ritual y lo puro, el rap Kichwa lo pone en circulación contemporánea, en el mismo lugar en el que se desplazan jóvenes por medio de las pantallas, las plataformas, la fiesta, la calle y la resistencia, es decir es una memoria que camina presente.

La cosmovisión entra en los versos.

La potencia del rap Kichwa es que este habita el lenguaje urbano y trasciende lo indígena. La mayor parte de sus letras incorporan principios del mundo andino como la reciprocidad (ranti – ranti) la relación con la Pachamama, símbolos culturales como el Inti (Sol) y el retorno del tiempo que trae los antiguos saberes al presente.

De esta forma no se estanca en un cliché, no es rap sobre los indígenas, sino rap que piensa el presente desde una lógica andina.

La lengua como resistencia

El uso del idioma es lo que convierte al rap Kichwa en un movimiento artístico político. En Ecuador la larga historia de diglosia ha impuesto el castellano como lengua de prestigio, relegando el kichwa al estigma y la marginación. Cuando se rapea en Kichwa se cambia este orden y convierte a la lengua Kichwa en poder de enunciación y fuerza pública. En términos del filósofo Michel Foucualt esto se convierte en un dispositivo que frena el desplazamiento que promueve la discriminación y la globalización, haciendo que la lengua Kichwa ahora sea escuchada en espacios que antes fue excluida. Así, el rap no solo la conserva; la revitaliza, actualiza y la pone a circular entre jóvenes que crecieron avergonzados de ella.  Poco a poco, la lengua deja de ser motivo de burla y vergüenza para convertirse en un símbolo de orgullo

Una escena que se resignifica: Quienes impulsan el movimiento

 El rap Kichwa ha fusionado estética con crítica social. Grupos como Los Nin o Inmortal Kultura denuncian el racismo y la desigualdad, convirtiendo la música en crónica y protesta. Lo más importante de estos grupos esta en la resignificación, por ejemplo, términos como “runa”, antes deslegitimados y usados como peyorativos hoy se vuelven símbolo de identidad y de orgullo. Otro elemento es que la música ahora circula de forma digital, la escena se vuelve translocal: conecta a comunidades en Quito, Otavalo y demás.

La fuerza de la mujer frente a los micrófonos

Algo digno de rescatar y de tomar en cuenta es que son las mujeres quienes están transformado esta escena, artistas como Taki Amaru (La MafiAndina) ponen a la warmi al frente del micrófono y rompen estereotipos al unir anaco y estética urbana, sin esconder la tradición sino colocándola en primer plano. Sus letras giran alrededor de la denuncia contra la violencia de género y se critica al patriarcado tanto en sectores urbanos como comunitarios y defienden autonomía y voz propia; temas como Warmi Hatariy funcionan como himnos de levantamiento y conversación pública. Esta fuerza femenina actualiza el rol histórico al transmitir la cultura por medio de herramientas digitales permitiendo que la memoria y la lengua no solo se conserven por el contrario se proyectan también al futuro.

Para escuchar el rap kichwa en acción (y captar cómo suena el runa shimi sobre el beat), aquí tienes una selección de canciones y videos recomendados:

LOS NIN - YANA PUNCHA (Día Negro)

LaMafiAndinA - ‘Warmi Hatari’ | Mujeres sin violencia:

NarcoEstados - Inmortal Kultura /Sdon Gatto

RIKCHARI (DESPIERTA)

BoomBapKillaz KICHWA | Taki Amaru, Kawsay, Liberato Kani, Rumiñawi, Don Nadie, Primo |

 


 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page